miércoles, 5 de noviembre de 2008

Martín y el oso.

-Qué hombre tan extraño. Tiene barba por todo el cuerpo.
-No es barba, y no es un hombre, Martín. Es un oso.
-¿Un oso?-miró al animal con curiosidad-...¿Y por qué tiene un organillo?
-Le gusta tocarlo...dice que le relaja.
-¡Ah!, pero...¿habla?
-Por supuesto...es más...canta.
-¡Qué bueno!...¿y qué canta?
-Bueno...de todo un poco. Pero lo que más le gusta es la música tradicional griega.
-De modo que un oso que toca el Sirtaki... ¿y cómo dices que se llama?
-No sé, no tiene nombre...




1 comentario:

maRtistica dijo...

No tiene nombre? Pero tiene cara de llamarse Silván...